La sensación que siente una persona normal al volar un F-16.
La respuesta puede leerse en sus ojos, y es una mezcla de asombro, terror, incredulidad y, probablemente, bastante mareo.
Durante una sesión fotográfica al equipo de vuelo acrobático de los USAF Thunderbirds, el fotógrafo estadounidense Blair Bunting logró hacerse con un permiso para volar en un F-16 como pasajero.
